5 curiosidades del Camino de Santiago

5 curiosidades del Camino de Santiago

Seguro que has oído hablar de los caminos más conocidos que llevan a la catedral, incluso es probable que te hayas animado a recorrer alguno de ellos. También que te lo hayas planteado alguna vez. Pero hoy queremos contarte algunas de las curiosidades que lo rodean:

¿Sabes cuál fue el primer Camino y quién lo transitó?

Evidentemente, estamos hablando de cientos de años atrás y toda esta información se basa en leyendas y suposiciones. Y por eso mismo, basándonos en la leyenda, podemos decir que corría el año 829 cuando un pastor encontró un sepulcro en un lugar perdido de Galicia. Este pastor le hablo de su descubrimiento al obispo Teodomiro, que se lo trasladó inmediatamente al rey Alfonso II el Casto. Este último decidió llegar al sepulcro por el camino que unía Oviedo con Galicia, siendo considerada esta ruta como el Camino Primitivo, y el más antiguo de todos.

En cuanto al primer peregrino, también es algo complicado de saber, pero según los escritos, este título lo tiene el arzobispo de Le Puy. Se cree que durante el año 950 este viajó desde Aquitania. Lo cierto es que fue un gran impulsor del Camino, pues posteriormente a esto hubo una importante corriente de peregrinos que recorrieron el Camino Francés.

¿Sabes cuál es el origen del botafumeiro?

Quizás estés esperando una gran respuesta, con mucha historia y muy ligada a la religión. Pero nada más lejos de la realidad. Y es que el botafumeiro se instaló en el siglo XIV en la catedral para poder  disimular el fuerte olor que dejaban los peregrinos tras largas etapas.

A día de hoy, este enorme artefacto de más de 60kg y cuya altura alcanza el 1,60m, se utiliza para realzar la ceremonia religiosa.

Un total de 12 veces al año se saca el botafumeiro a funcionar (9 fechas fijas y 3 que varían según el año):

 

-6 de enero (Epifanía del Señor)

-21 de abril (Domingo de Resurrección)

-23 de mayo (Aparición del Apóstol Santiago en la batalla de Clavijo)

-La Ascensión

-Pentecostés

-25 de julio (El Martirio de Santiago)

-15 de agosto (La Asunción de María)

-1 de noviembre (Día de Todos los Santos)

-Fiesta de Cristo Rey

-8 de diciembre (La Inmaculada Concepción)

-25 de diciembre (Navidad)

-30 de diciembre (Ceremonia de Traslación de los restos del Apóstol)

Lo que te otorgan es la Compostela, no la Compostelana

A pesar de que se ha extendido entre la mayoría de peregrinos la denominación de “compostelana”, estamos ante un término erróneo además de inexistente (bueno, perdón, una compostelana es una mujer nacida en Santiago). El correcto nombre que debemos darle es Compostela.

Se trata de un documento que emite la Oficina del Peregrino a tu llegada a Santiago, siempre y cuando certifiques que has realizado, al menos, los últimos 100 km del Camino andando o los 200 últimos km en bicicleta o caballo.

Las fechas amarillas y su origen

Todos asociamos el Camino a unas flechas amarillas que indican la ruta a seguir. De hecho, muchos de los souvenirs que puedes comprar en las inmediaciones de la catedral incluyen este símbolo. Pero es curioso, ya que su origen es muy reciente. Data de la década de los 80, cuando Elías Valiña y Andrés Muñoz, impulsores del Camino, empezaron a pintarlas para facilitar la ruta al resto de peregrinos.

¿Sabes cuál es el Camino más transitado? ¿Y el punto más alto del Camino?

El Camino Francés es, sin duda, el más elegido para realizar la peregrinación hasta la tumba del Apóstol. En concreto, los datos confirman que el punto de inicio más elegido es Sarria. De hecho, esta población es la que más albergues tiene por metro cuadrado.

En cuanto al punto más alto, también se encuentra en el Camino Francés. Será en Castilla León, a 1500m sobre el nivel del mar donde te encontrarás la Cruz de Hierro.

Lo cierto es que no se sabe con certeza el porqué de la construcción de este monolito y a día de hoy hay tres teorías: Hay quien dice que era una señal para marcar la ruta, hay la teoría de que se trata de una marca para delimitar territorios por parte de los romanos y, la última cuenta que, como los peregrinos iban acumulando piedras en esa zona, se decidió construir esta cruz.

Lo cierto es que esta última costumbre sigue estando arraigada y debes dejar una piedra que hayas cogido en el origen para, así, formar parte del Camino para siempre.